Formula Uno - Automovilismo

 

domingo, septiembre 07, 2008

Alonso muestra el perfil bueno

El asturiano afronta con optimismo la clasificación de hoy tras cerrar los entrenamientos libres de Spa con el mejor tiempo de la segunda sesión.
Un año sin victorias.

Fue en un escenario mítico, en Monza, el reino de la velocidad, donde Fernando Alonso consiguió su última victoria. Si no lo remedia mañana en el bello circuito belga de Spa -que no lo parece- el martes habrá pasado ya un año desde el anterior brindis en lo alto del podio. La temporada de la recesión en Renault manda al limbo del recuerdo el triunfo del asturiano en Monza, entonces en McLaren y en plena lucha por el título con Lewis Hamilton. En la fotografía, Fernando Alonso besa en el podio el trofeo logrado el paso año con su victoria en Monza.

ÁLVARO FAES SPA (BÉLGICA) ENVIADO ESPECIAL DE LA NUEVA ESPAÑA El desfile de abrigos y paraguas va contra natura en la Fórmula 1. Al menos, en la que Bernie Ecclestone moldea como un gran negocio en los últimos años. Todo está pensado para el sol en el paddock y adaptarse a temperaturas medias de quince grados se hace raro en un mundillo acostumbrado al pantalón corto, las gafas de sol y los escuetos uniformes de azafatas y personal de los equipos. En Spa se respira la Fórmula 1 señera, la que todavía no estaba pervertida por los dólares, un espectáculo que ponía en la carretera a un puñado de tipos dispuestos a jugarse la vida a cambio de un pedacito de gloria.

Los circuitos clásicos malviven en el calendario, aguantan como pueden el envite de los petrodólares -el año que viene se correrá en Abu Dhabi- ante los que sólo pueden oponer la atmósfera de automovilismo en estado puro que se vive. Fernando Alonso vivió ayer esas sensaciones cuando terminó la segunda sesión libre con el mejor tiempo. Una palada de optimismo para un piloto que no se rinde, a pesar de tener un coche menor. Pero esto no quiere decir que vaya a estar otra vez entre los mejores. Sí deja claro que ayer pudo enseñar su perfil más atractivo, el que muestra a poco que entre piloto e ingenieros den con la tecla que pone firme a un motor griposo y blando, escaso de potencia. El asturiano consigue disimular a veces las carencias de un monoplaza que es un castigo. Como ayer, cuando le colocó 50 milésimas al Ferrari de Massa.

En Renault acostumbran a utilizar la sesión libre para ensayar la carrera y también la tanda de clasificación. Con poca gasolina, al final de los entrenamientos libres, Alonso rodó en buenos tiempos. Optimismo para buscar un buen hueco en la parrilla y no sufrir el fiasco de Valencia, cuando ni siquiera pudo estar entre los diez mejores.

El primer puesto es ficticio, pero constituye una buena señal sin ninguna duda. Con el depósito seco, Alonso pone al R28 a la cabeza. Eso quiere decir que se ha encontrado un monoplaza de buenas, porque cuando está de malas, no hay descarga que valga y se pierde sin remedio en el maremágnum del pelotón.

Más o menos, el Renault se maneja en los tiempos esperados. Lo dijo la sesión matinal de ayer, con el Renault quinto, a nueve décimas de Massa, la distancia habitual con el mejor de los Ferrari. El objetivo para hoy es colocarse entre los seis primeros de la parrilla, lo más cerca posible de los cuatro coches -Ferraris y McLaren- imbatibles.

Como siempre, italianos y británicos dominaron ayer el día con la leve incursión de Alonso. Massa controló la situación por la mañana e hizo lo que pudo en la accidentada tanda de la tarde. El brasileño cumplió con su trabajo y no se complicó la vida. El siempre encapotado cielo de Spa dejó caer cuatro gotas a mitad de la tanda -nada que ver con lo que luego sufrieron los de la GP2- y la mayoría se resguardaron. Nadie llegó a calzarse las gomas de agua, pero luego era difícil conseguir buena temperatura en los neumáticos, sobre un asfalto también demasiado frío. Después llegaron algunos contratiempos, como la salida de Raikkonen que acabó con su tarde y provocó bandera roja. El ganador de las últimas tres carreras en Spa anduvo otra vez descentrado. En Bélgica se juega su futuro en el campeonato, ante el crecimiento de Massa. No le hizo sombra al brasileño, falló al perder el control del coche y sufrir un accidente sin consecuencias y, para colmo, se dejó 5.000 euros durante la tanda matinal porque superó el límite de velocidad del pit lane en dos de las ocasiones que transitó por el carril.

Los McLaren, aun con tiempos aceptables, no alcanzaron el rendimiento de los coches rojos en toda la jornada y avanzan con incertidumbre hacia la tanda clasificatoria de una carrera que amenaza con convertirse en un monólogo de los Ferrari.

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