"Alonso es bueno, pero Schumacher es el mejor"
Rodrigo Fluxá N.
El brasileño, compañero del heptacampeón del mundo en Ferrari, analiza su año y el infartante final de temporada de la Fórmula Uno.
Ser piloto de Ferrari es como ser el centrodelantero del Real Madrid o el base titular de Los Angeles Lakers: hay un montón de tipos que quieren tu puesto y están esperando cada error para ocuparlo. Felipe Massa, brasileño de 25 años, lo sabe bien. Con sus antecedentes no podía ser de otra forma.
Tras años de éxito moderado en las categorías europeas, Peter Sauber se fijó en él para reemplazar al talentoso Kimi Räikkönen cuando éste partió a McLaren. Por el reconocido buen ojo del dueño de la escudería, se esperaba que el sudamericano tuviera un impacto inmediato en la F-1. Pero no fue así. En su campaña debut -2003- se hizo mala fama por una serie de errores.
Luego de un año como tester de Ferrari y otro más en Sauber, en 2006 la escudería italiana sorprendió eligiéndolo para reemplazar a Rubens Barrichello. Entre los colegas no fue muy bien visto que su manager -el que le consiguió el trabajo- fuera Nicolas Todt, hijo de Jean, jefe del team de Maranello.
"No creo que una escudería como ésta elija a alguien sólo porque el manager es hijo del jefe. No llegué acá por eso", advierte Massa desde Italia a "El Mercurio".
Aprendizaje y cosecha
El tiempo le ha dado la razón al brasileño. Esta temporada explotó: marcha tercero en el campeonato (con cuatro podios) y ha sido clave en la arremetida final de Michael Schumacher contra Fernando Alonso en la lucha por el título.
-¿Siente que usted es clave en la definición del campeonato?
"Ferrari es un equipo completo del que yo soy parte. Nuestra meta es una: ganar el título de pilotos y el de constructores. Para eso trabajo. Creo que una meta moderada para mí es finalizar tercero. Y también me gustaría ganar alguna carrera en lo que queda del año".
-Todos matarían por estar en su puesto. ¿Pesa esa presión?
"O sea, yo sé que manejar en Ferrari es algo especial. Es ser parte de una leyenda, y no sólo en el mundo de las carreras. Estás siempre bajo la lupa y las expectativas son muy altas. Y hablo de dentro y fuera del equipo. Claro que hay presión, pero no me aproblema".
-¿Cree que puede llegar a ser el piloto número uno de Ferrari en algún tiempo más?
"Los resultados son los que valen, no los rumores, ni lo que digas. Yo corro porque me gusta este trabajo y me gusta ganar. Si no creyera en mis posibilidades, no correría más".
-¿Quién es el mejor piloto en este momento? ¿Es todavía Schumacher, o Alonso es más completo?
"Michael todavía es el mejor. Él lo ha ganado todo, y todavía está motivado. Es increíble. Alonso es bueno, pero Schumacher es el mejor".
-¿Cómo es trabajar con Schumacher? ¿Es tan complicado, como dicen algunos?
"Ya había trabajado con él en 2003, cuando yo era tester. Lo conocía bien. Y estoy aprendiendo mucho a su lado, sobre todo ahora que lo tengo como compañero. Entre nosotros y con los ingenieros hay mucha franqueza, y trato de aprovechar cada minuto de eso. Es bonito ver que un piloto del nivel de Schumacher no le hace asco a ver lo que tú haces en la pista y a tratar de sacar algo provechoso para él. Fuera de la pista nos hemos hecho amigos, a pesar de la diferencia de edad (12 años)".
Una cuestión cíclica
-¿Cuánto influyó la imagen de Ayrton Senna en su carrera?
"Él todavía es un ícono para los brasileños y un ejemplo para los pilotos nuevos. Pero su imagen ya no es una presión: él está por sobre todos los puntos de referencia".
-¿Por qué Brasil es el único país de Latinoamérica con pilotos en la Fórmula Uno? ¿Por qué no llega un chileno, por ejemplo?
"Pregunta difícil. En Brasil hay una tradición muy fuerte, eso pesa. El GP de Brasil tiene treinta años y es un símbolo del campeonato. Pero, bueno, también hay algo de suerte: por ejemplo, por años hubo muchos franceses en la F-1 y ahora no hay ninguno. Las cosas pueden cambiar. Todos los deportes, no sólo las carreras, son muy cíclicos: ustedes necesitan un fenómeno que entre a la escena para echar a andar la maquinaria y tendrían más pilotos. Ese salto es difícil, porque la F-1 depende mucho del aspecto financiero, sobre todo en los comienzos. Y en Sudamérica cuesta juntar dinero".
Luego de tres semanas de para, la Fórmula Uno continúa este wikén en Turquía.
Su futuro depende del alemán
El próximo mes, en Monza, Michael Schumacher acaba con todos los misterios: o renueva con Ferrari, o se retira de la actividad.
Y aunque la mayoría apuesta por lo primero, el mercado de pilotos está en vilo hasta que la situación se haga oficial.
Si el alemán continúa en Ferrari, lo más seguro es que Massa lo secunde: la fórmula está funcionando bien y Schumacher se siente cómodo con él al lado.
Un tema nada de menor: cualquier cambio de piloto en el team de Maranello tiene que contar con el beneplácito del heptacampeón mundial.
El brasileño está confiado en que continúa sí o sí en la "Scuderia", pero versiones de prensa le dan el cupo a Kimi Räikkönen (se habla incluso de un preacuerdo firmado), quien ya no seguiría en McLaren, tras la llegada de Alonso. La otra posibilidad del finlandés es Renault, que se quedó sin nombres gordos tras la partida del asturiano.
"Tengo que esperar todavía algunos días más para saber cuál será mi destino, pero de lo que estoy absolutamente convencido es de que seguiré en la categoría, y no como piloto probador, sino como piloto titular", asegura Massa. Se supone que si debe cambiar de casa, la primera chance para él sería Red Bull.
El brasileño, compañero del heptacampeón del mundo en Ferrari, analiza su año y el infartante final de temporada de la Fórmula Uno.
Ser piloto de Ferrari es como ser el centrodelantero del Real Madrid o el base titular de Los Angeles Lakers: hay un montón de tipos que quieren tu puesto y están esperando cada error para ocuparlo. Felipe Massa, brasileño de 25 años, lo sabe bien. Con sus antecedentes no podía ser de otra forma.
Tras años de éxito moderado en las categorías europeas, Peter Sauber se fijó en él para reemplazar al talentoso Kimi Räikkönen cuando éste partió a McLaren. Por el reconocido buen ojo del dueño de la escudería, se esperaba que el sudamericano tuviera un impacto inmediato en la F-1. Pero no fue así. En su campaña debut -2003- se hizo mala fama por una serie de errores.
Luego de un año como tester de Ferrari y otro más en Sauber, en 2006 la escudería italiana sorprendió eligiéndolo para reemplazar a Rubens Barrichello. Entre los colegas no fue muy bien visto que su manager -el que le consiguió el trabajo- fuera Nicolas Todt, hijo de Jean, jefe del team de Maranello.
"No creo que una escudería como ésta elija a alguien sólo porque el manager es hijo del jefe. No llegué acá por eso", advierte Massa desde Italia a "El Mercurio".
Aprendizaje y cosecha
El tiempo le ha dado la razón al brasileño. Esta temporada explotó: marcha tercero en el campeonato (con cuatro podios) y ha sido clave en la arremetida final de Michael Schumacher contra Fernando Alonso en la lucha por el título.
-¿Siente que usted es clave en la definición del campeonato?
"Ferrari es un equipo completo del que yo soy parte. Nuestra meta es una: ganar el título de pilotos y el de constructores. Para eso trabajo. Creo que una meta moderada para mí es finalizar tercero. Y también me gustaría ganar alguna carrera en lo que queda del año".
-Todos matarían por estar en su puesto. ¿Pesa esa presión?
"O sea, yo sé que manejar en Ferrari es algo especial. Es ser parte de una leyenda, y no sólo en el mundo de las carreras. Estás siempre bajo la lupa y las expectativas son muy altas. Y hablo de dentro y fuera del equipo. Claro que hay presión, pero no me aproblema".
-¿Cree que puede llegar a ser el piloto número uno de Ferrari en algún tiempo más?
"Los resultados son los que valen, no los rumores, ni lo que digas. Yo corro porque me gusta este trabajo y me gusta ganar. Si no creyera en mis posibilidades, no correría más".
-¿Quién es el mejor piloto en este momento? ¿Es todavía Schumacher, o Alonso es más completo?
"Michael todavía es el mejor. Él lo ha ganado todo, y todavía está motivado. Es increíble. Alonso es bueno, pero Schumacher es el mejor".
-¿Cómo es trabajar con Schumacher? ¿Es tan complicado, como dicen algunos?
"Ya había trabajado con él en 2003, cuando yo era tester. Lo conocía bien. Y estoy aprendiendo mucho a su lado, sobre todo ahora que lo tengo como compañero. Entre nosotros y con los ingenieros hay mucha franqueza, y trato de aprovechar cada minuto de eso. Es bonito ver que un piloto del nivel de Schumacher no le hace asco a ver lo que tú haces en la pista y a tratar de sacar algo provechoso para él. Fuera de la pista nos hemos hecho amigos, a pesar de la diferencia de edad (12 años)".
Una cuestión cíclica
-¿Cuánto influyó la imagen de Ayrton Senna en su carrera?
"Él todavía es un ícono para los brasileños y un ejemplo para los pilotos nuevos. Pero su imagen ya no es una presión: él está por sobre todos los puntos de referencia".
-¿Por qué Brasil es el único país de Latinoamérica con pilotos en la Fórmula Uno? ¿Por qué no llega un chileno, por ejemplo?
"Pregunta difícil. En Brasil hay una tradición muy fuerte, eso pesa. El GP de Brasil tiene treinta años y es un símbolo del campeonato. Pero, bueno, también hay algo de suerte: por ejemplo, por años hubo muchos franceses en la F-1 y ahora no hay ninguno. Las cosas pueden cambiar. Todos los deportes, no sólo las carreras, son muy cíclicos: ustedes necesitan un fenómeno que entre a la escena para echar a andar la maquinaria y tendrían más pilotos. Ese salto es difícil, porque la F-1 depende mucho del aspecto financiero, sobre todo en los comienzos. Y en Sudamérica cuesta juntar dinero".
Luego de tres semanas de para, la Fórmula Uno continúa este wikén en Turquía.
Su futuro depende del alemán
El próximo mes, en Monza, Michael Schumacher acaba con todos los misterios: o renueva con Ferrari, o se retira de la actividad.
Y aunque la mayoría apuesta por lo primero, el mercado de pilotos está en vilo hasta que la situación se haga oficial.
Si el alemán continúa en Ferrari, lo más seguro es que Massa lo secunde: la fórmula está funcionando bien y Schumacher se siente cómodo con él al lado.
Un tema nada de menor: cualquier cambio de piloto en el team de Maranello tiene que contar con el beneplácito del heptacampeón mundial.
El brasileño está confiado en que continúa sí o sí en la "Scuderia", pero versiones de prensa le dan el cupo a Kimi Räikkönen (se habla incluso de un preacuerdo firmado), quien ya no seguiría en McLaren, tras la llegada de Alonso. La otra posibilidad del finlandés es Renault, que se quedó sin nombres gordos tras la partida del asturiano.
"Tengo que esperar todavía algunos días más para saber cuál será mi destino, pero de lo que estoy absolutamente convencido es de que seguiré en la categoría, y no como piloto probador, sino como piloto titular", asegura Massa. Se supone que si debe cambiar de casa, la primera chance para él sería Red Bull.
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